Irailak 11 ditu gaur, ez Estatu Batuetan soilik, baita Txilen ere. Txileko Santiagok argazki bestelakoa erakutsi du. Kaleak hustuago egon dira egunean zehar, domekak berez astero oparitu ohi digun arnasaldi garbiago horrez gain. Jendea auzoetan elkartu da, leku esanguratsuetan. Bertaratu direnek Pinocheten agintaldiak desagerrarazitako milaka lagun gogora ekarri dituzte kanta, hitz, olerki, oihu eta negar malkoen artean.
Se han escapado 38 años de las manos de muchos y muchas chilenas y aún siguen buscando no solo respuestas, también a su cuñado, vecina, marido o hija. Y es que la justicia no es del todo justa para todas. Nos han llenado la vista de información borrosa y la boca de rabia teñida de mentira con lo que ocurrió en unas torres cuyo nombre no recuerdo, disculpen. Después todo el mundo grita “justicia!” y en la esquina de la calle el pueblo torturado observa la función desangradose en el pasado, a la espera de un reconocimiento legitimo que les permita olvidar y mirar hacia adelante sin congoja.
Herriak barkatuko ez duela esan dute. Milioka biztanle bizi da Santiago erraldoian eta koadrila txikia elkartu da auzoetako batean. Oraindik ere jende askok errepidearen bestaldera begiratzea erabaki du, desagertuak, hildakoak eta torturatuak errealitatearen parte izango ez balira lez. Baina memoria historikoa berreskuratzea ezinbestekoa da barkatu ahal izateko, aurrera egin ahal izateko, dela herri moduan, dela norbanako gisa.
Y estaban torturando niños, madre
Y estaban estirándoles los huesos, madre
Y poniendoles electricidad, madre,
Y hora por hora, madre
Tiempo largo, por tiempo interminablemente largo,
Madre.
Y los gritos me envolvian, madre,
Y el mundo giraba enloquecido, madre
Hasta la negrura mas negra, madre.
Y yo lloraba conmovida, madre
Y yo lloraba frenética, madre
Desesperada hasta la última fibra, madre
Y los niños gritaban cada vez mas desesperados,
Madre.
Y yo lloraba, madre, como nunca
Volveré a llorar en mi vida.
María Eugenia Bravo Calderara
Ex prisionera del camarín piscina* Estadio Nacional.
*en el camarín reclutaban a las mujeres para torturarlas, juzgarlas y posteriormente asesinarlas. Cuando llegaba la Cruz Roja a inspeccionar la zona, metían a todas las mujeres en la piscina, las cerraban la boca y tapaban la piscina con ellas dentro, para que nadie supiera de ellas.


